Solo tenemos palabras de agradecimiento para lo vivido el pasado jueves 14 de mayo en Mujeres en Pie de Paz, acto organizado por Comissió de Dones Advocades y AMJE.
Fue un lujo escuchar a todas las ponentes, algunas presencialmente en Barcelona y otras a través de vídeo-ponencias que nos mandaron y que proyectamos allí para todas las asistentes.
Los debates que se generaron, como era el objetivo, pusieron el papel de las mujeres y del feminismo en el centro de las negociaciones de paz. Sin nuestra presencia y la de otros colectivos disidentes, la paz, como explicaba la investigadora María Vilellas, será un espejismo donde los intereses económicos y las injusticias cometidas seguirán marcando la agencia internacional.






Eirene de Prada, profesora universitaria, abogada y politóloga, explicaba que el derecho internacional ha sido establecido por los hombres, dejando de lado determinadas formas específicas de violencia sufridas por mujeres. Sin embargo, y como apuntaba Carmen Miquel, jurista especialista en género, 676 millones de mujeres viven a menos de 50 kilómetros de un conflicto armado.
Afganistán, Sudán o Palestina son el ejemplo más reciente de ello.
En este sentido, Raquel Martí, directora ejecutiva de UNRWA, nos recordaba cuál es la situación en Gaza y cómo las tropas y el gobierno israleíes no solo no respetan el alto el fuego, sino que siguen matando a la población palestina a través de ataques directos y también a través de hambre, frío y falta de higiene básica.
También de las mujeres palestinas, sobre todo de las periodistas, nos habló Beatriz Lecumberri, de El País, recordando que tenemos la obligación de seguir hablando de Gaza o de Afganistán.
En palabras de nuestra compañera Leonor Sanz “no podemos ostentar el privilegio de resignarnos”. Nombrar lo que está ocurriendo, como insistía la periodista Olga Rodríguez, es nuestra obligación.
Si, como indicaba Marina Subirats, “las mujeres somos las defensoras y las cuidadoras de la vida”, recuperamos las palabras de Rosa María Calaf “exigir la igualdad no es una causa femenina. Es una causa democrática”.
Cerramos este resumen sabiendo que nos dejamos muchas aportaciones por mencionar, pero reiterando nuestro agradecimiento por quienes las compartieron y ayudaron a crear una conversación que es necesaria.












Como decía nuestra compañera de AMJE y vocal del CGPJ Lucía Avilés: “la construcción de la paz exige cooperación, capacidad de escuchar y representación diversa”.
GRACIAS A LAS ENTIDADES COLABORADORAS: ICAB, Juezas y Jueces para la Democracia, la Unión Progresista de Fiscales, CCOO, UGT, el Espai Feminista de Progrés, el Forum Política Feminista, la Plataforma Impacto de Género, Mujeres de Negro contra la Guerra, APDHE y la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad.
FOTOS: Albert Muñoz