EUROPA, ¿REFUGIO DE LA DEMOCRACIA?

Comunicado en defensa de los derechos de las personas refugiadas

Con motivo del incumplimiento reiterado de la legislación Europea en relación al derecho de asilo y refugio, la Asociación de Mujeres Juezas de España (AMJE) emite el siguiente comunicado:

En los últimos cinco años, la insolidaridad de los estados miembros de la Unión Europea ha convertido a Grecia en un país muro en el que las personas refugiadas permanecen retenidas y hacinadas en campos que no garantizan unas condiciones de vida compatibles con la dignidad de la persona.

Esta insolidaridad supone un incumplimiento de las obligaciones que compelen a las instituciones europeas y a los países miembros, que están obligados por el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea a garantizar el desarrollo de una política común de asilo, inmigración y control de las fronteras exteriores que esté basada en la solidaridad entre Estados miembros.

Esta inobservancia de la norma nos ha conducido a una situación de vulneración sistemática de los derechos humanos de las personas que llegan a la frontera europea huyendo de la persecución y las guerras, con especial incidencia en las mujeres, niñas y niños.

Las mujeres, las niñas y los niños están en una posición de mayor inseguridad dentro del terrible proceso migratorio, porque a la situación de violencia institucional se le une la vulnerabilidad en que les coloca la violencia sexual.

Por si no fuera poco lo anterior, nos encontramos con que la Unión Europea esta semana da una vuelta de tuerca más a esta situación de excepcionalidad democrática, ha permitido que Grecia suspenda su deber vinculante a dar asilo, contraviniéndose, de esta forma, sin ningún respeto por la ley, lo establecido:

– En el artículo 19.2 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea al establecer que “nadie podrá ser devuelto, expulsado o extraditado a un Estado en el que corra un grave riesgo de ser sometido a la pena de muerte, a tortura o a otras penas o tratos inhumanos o degradantes.”

– En el artículo 78 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea que dispone que “se ofrecerá un estatuto apropiado a todo nacional de un tercer país que necesite protección internacional, garantizando el respeto del principio de no devolución.” Esta política deberá ajustarse a la Convención de Ginebra de 28 de julio de 1951 y al Protocolo de 31 de enero de 1967 sobre el Estatuto de los Refugiados, así como a los demás tratados pertinentes.

El espacio de libertad, seguridad y justicia que hemos creado en la Unión Europea como consecuencia de lo que aprendimos después de las dos guerras mundiales, es el que queremos conservar.

El cierre de la frontera pone en riesgo a muchísimas personas que merecen que se reconozca su derecho a ser refugiadas, pero también nos pone en riesgo a toda la ciudadanía europea, ya que asistimos a una situación en la que el derecho y la norma son vulnerados desde los mismos espacios llamados a salvaguardarlos.

Para la protección de los derechos humanos de todas las personas, exigimos a todas las instituciones responsables, tanto de la propia Unión como de cada uno de los estados miembros, que se respete y se cumpla la legislación vigente.

Madrid, 9 de Marzo de 2020.